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Iglesia Adventista de Castelar

Noticias de la Comunidad Adventista de Castelar, Buenos Aires

mes

mayo 2012

Día Internacional SIN TABACO

En Defensa de la Vida y la Salud

Trabajando por amor

Desde el año 1959, cuando el Dr. Wayne McFarland creó el primer “Plan de 5 Días para dejar de Fumar”, la Iglesia Adventista del Séptimo día trabaja incansablemente brindando a los fumadores la oportunidad de terminar con el hábito.

Desde entonces, en todo el mundo se siguen llevando a cabo los cursos con una gran tasa de éxito. Gracias al trabajo voluntario y desinteresado de profesionales de distintas áreas, millones de personas tienen la oportunidad de recuperar su salud y liberarse de una adicción que puede costarles la vida.

El 31 de mayo has sido señalado por las Organización Mundial de la Salud como el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de crear conciencia sobre la necesidad de erradicar esta pandemia que cobra la vida de millones de personas cada año.

En Castelar, nos sumamos a esta iniciativa celebrando  el triunfo de los más de 20  flamantes ex-fumadores que finalizaron con éxito el Plan de 5 Días que se llevó a cabo desde el 14 al 18 de mayo en Av. Sarmiento 2635.

Miramos hacia el futuro con la esperanza de que esta sea la última generación de fumadores.

Si querés dejar de fumar ¡Con la ayuda de Dios, nosotros te ayudamos! 

Y lo mejor de todo es que no solo te brindaremos todo el apoyo científico posible, también estaremos a tu lado para alentarte durante este cambio y brindarte nuestra amistad.

Reforzando las Defensas: Las Grasas

Las grasas y sus efectos hormonales

Varios de los más comunes tipos de cáncer están ligados a hormonas sexuales. Esto es cierto para el cáncer de mama, útero, ovarios, próstata y tal vez otros. La cantidad de hormonas en nuestro cuerpo y sus acciones están determinadas en gran parte por los alimentos que consumimos.

Los alimentos grasosos afectan nuestro cuerpo de diversas maneras y tienen una marcada influencia en la actividad hormonal del organismo. Primero, las dietas ricas en grasas aumentan los niveles sanguíneos de estrógenos, las hormonas sexuales femeninas. Se sabe que muchos tumores de mama son “alimentados” por estrógenos. Los estrógenos son hormonas normales y esenciales tanto para mujeres como para hombres, pero cuanto más estrógeno haya disponible, mayor es el estímulo hacia ciertos tipos de cáncer de mama.

En dietas ricas en grasas los niveles de estrógeno aumentan. Cuando una mujer adopta una dieta baja en grasas, sus niveles de estrógeno disminuyen notablemente en un corto tiempo (Ref. 31-33)
Los vegetarianos presentan niveles de estrógenos marcadamente más bajos que las personas no vegetarianas, en parte por el bajo contenido de grasa en la dieta. Adicionalmente, poseen más cantidad de ciertas moléculas transportadoras llamadas globulinas de unión a hormas sexuales, que circulan en el cuerpo y tienen la función de adosarse a las hormonas sexuales manteniéndolas inactivas hasta que sean necesarias. Los alimentos grasos hacen lo opuesto: aumentan los estrógenos y reducen los niveles de proteínas transportadoras que deben mantener a las hormonas sexuales bajo control.

Las grasas animales son, aparentemente, más problemáticas que los aceites vegetales. Un estudio comparó la dieta de 250 mujeres con cáncer de mama con 499 mujeres sin cáncer (ambos grupos de la misma provincia del noroeste de Italia)

Los dos grupos se habían alimentado con la misma cantidad de aceite de oliva y carbohidratos. Pero lo que diferenció al grupo de pacientes con cáncer fue su mayor ingesta de carne, quesos, manteca y leche. Las mujeres que consumen más productos de origen animal tienen una probabilidad hasta 3 veces mayor de contraer cáncer que otras mujeres (Ref. 34)

 Si bien las comparaciones trans culturales han indicado que las grasas animales son el principal problema, los aceites vegetales están también bajo sospecha. Un elevado consumo de aceites vegetales puede afectar también los niveles de estrógenos, y, como veremos más adelante, pueden incrementar los radicales libres causantes del cáncer. De modo que no basta con reemplazar el tipo de materia grasa con la que se fríe el pollo. La mejor dieta es la que elimina los productos de origen animal a la vez que mantiene al mínimo el consumo de materias grasas tales como los aceites vegetales.

Ciertos alimentos tienen beneficios especiales. Un ejemplo de esto es la soja, que contiene compuestos naturales llamados fitoestrogenos. Estas sustancias son estrógenos de muy baja actividad hormonal que pueden ocupar los receptores de las células mamarias, desplazando a los estrógenos internos. El resultado es una disminución en la estimulación hormonal sobre las células mamarias. La soja es un elemento básico en la dieta de los países asiáticos y puede ser un factor determinante en la baja incidencia de cáncer en estos países. (Ref. 35)

Artículo tomado de “The Cancer Project”. Los conceptos publicados no deben ser interpretados como indicaciones médicas. El objetivo de este sitio es la difusión de conocimientos y en ninguna medida intenta reemplazar los controles médicos.

Referencias
31. Rose DP, Boyar AP, Cohen C, Strong LE. Effect of a low-fat diet on hormone levels in women with cystic breast disease. 1. Serum steroids and gonadotropins. J Natl Cancer Inst 1987;78(4):623-6.
32. Ingram DM, Bennett FC, Willcox D, de Klerk N. Effect of low-fat diet on female sex hormone levels. J Natl Cancer Inst 1987;79:1225-9.
33. Goldin BR, Gorbach SL. Effect of diet on the plasma levels, metabolism and excretion of estrogens. Am J Clin Nutr 1988;48:787-90.
34. Toniolo P, Riboli E, Protta F, Charrel M, Cappa AP. Calorie-providing nutrients and risk of breast cancer. J Natl Cancer Inst 1989;81:278.
35. Messina MJ, Barnes S. The role of soy products in reducing risk of cancer. J Natl Cancer Inst 1991;83:541-6.

Reforzando las defensas: El Hierro

Hierro: una espada de dos filos

El cuerpo necesita cierta cantidad de hierro para tener glóbulos rojos saludables. Pero más allá de esa pequeña cantidad requerida, el hierro se transforma en una sustancia peligrosa, actuando como catalizador de la formación de radicales libres (potentes agentes cancerígenos).

Las investigaciones muestran que, una alta ingesta de hierro en la dieta implica un alto riesgo de contraer cáncer (Ref. 23)

Una vez que el hierro se absorbe en el tubo digestivo, se almacena. La mayoría de nosotros acumula más hierro del que necesitamos. A pesar de la publicidad a favor de los alimentos enriquecidos en hierro, la sobrecarga de hierro es mucho más común que su deficiencia en la dieta tradicional de nuestro país. El motivo es el alto consumo de carnes rojas, las que contribuyen a una ingesta muy elevada de hierro, más de lo que una persona puede manejar para mantenerse saludable a largo plazo. Una dieta que consista mayormente en granos, vegetales, frutas y legumbres provee cantidades adecuadas de hierro, sin el riesgo de una sobrecarga de este elemento y sin peligro de consumir menos de lo necesario.

Es fácil comprobar si el cuerpo ha acumulado demasiado hierro. Los siguientes análisis pondrán en evidencia tanto una deficiencia como una sobrecarga de hierro. Las pruebas de rutina como el dosaje de hemoglobina y la prueba de hematocrito no son suficientes. Los valores que se indican son una guía general y recomendamos que siempre los resultados de laboratorio sean verificados por su médico.

  • Ferritina sérica (valores normales 12-200 mcg/l de suero)

  • Hierro sérico

  • Capacidad total de fijación del hierro (Total iron binding capacity:TIBC)

Los médicos dividen el valor de hierro sérico por el índice TIBC. El resultado debería estar entre el 16 y el 50% para mujeres y entre el 16 y el 62 % para hombres. Resultados por encima de estos valores indican un exceso de hierro en la dieta. Resultados por debajo de estas normas indican una deficiencia.

Un análisis adicional se lleva a cabo en casos de deficiencias de hierro, la prueba de la protoporfirina de células rojas. Un resultado mayor a 70 unidades se considera anormal. Si 2 de estos 3 valores (ferritina sérica, hierro sérico/TIBC, y la protoporfirina de glóbulos rojos) son normales, la anemia por deficiencia de hierro es poco probable. El hierro sérico y la TIBC deberían medirse luego de 12 horas de ayuno.

Lamentablemente  el cuerpo no cuenta con mecanismos para liberarse del exceso de hierro acumulado. Aunque no lo crea, la única forma eficaz de reducir el acúmulo de hierro es donar sangre. Este acto altruista y generoso no solo tiene efectos beneficiosos sobre la salud del donante: puede salvar vidas.

Si estás pensando en donar sangre, sumate a la campaña “Vida por Vidas”.  

Referencias:
23. Lauffer RB. Iron Balance. New York, NY: St. Martin’s Press, 1991.

Reforzando las defensas (II)

Alimentos e Inmunidad

A pesar de nuestros mejores esfuerzos, células cancerosas aparecen en el cuerpo de tanto en tanto. Afortunadamente, contamos con células blancas en la sangre que se encargan de localizarlas y eliminarlas. Algunas de estas células blancas se llaman “natural killers” (asesinos naturales) pertenecen al grupo de las células linfocitarias (linfocitos) y viajan por nuestro torrente sanguíneo localizando y destruyendo células malignas y bacterias.

Estos “agentes protectores” fagocitan a las células aberrantes antes de estas puedan causar mayores daños. La función de un “natural killer” y otras células blancas de la sangre mejora aún con cantidades tan pequeñas como 30 miligramos de beta-caroteno por día, lo que contienen 2 zanahorias grandes. (Ref. 11,12)

Si bien es seguro ingerir beta-caroteno, aún en cantidades considerables, la mejor manera de obtener el esta sustancia no es en una píldora. Lo mejor es incluir en nuestra dieta zanahorias, espinaca, acelga y otros vegetales. El beta-caroteno es solo una de más de 12 sustancias naturales relacionadas llamadas carotenoides que se encuentran naturalmente en vegetales y frutas, y que tienen diversos grados de actividad biológica.

Las vitaminas C y E junto con el Selenio son reforzadores natural del sistema inmunológico a la vez que presentan un efecto antioxidante, pero la importancia de este efecto en contra del cáncer todavía no fue dilucidada por completo. (Ref. 13 y 15)

Las grasas atentan contra la inmunidad, reducir la ingesta de grasas en la dieta ayuda a fortalecer las defensas contra las células que pueden malignizarse. Investigaciones han demostrado el efecto positivo de dietas bajas en grasas sobre la inmunidad. (Ref.16) En estos estudios se sometió a un grupo de voluntarios sanos a una dieta con un contenido limitado de grasa de un 20%, reduciendo grasas y aceites – no solo saturadas o insaturadas. Tres meses después, los investigadores extrajeron sangre de los voluntarios y examinaron el comportamiento de sus células “natural killers”. El resultado mostró una mejora significativa en la actividad de estas células.

Si bien los aceites vegetales son muy superiores a las grasas animales en lo que respecta a la salud del corazón, cuando se trata del sistema inmune, la grasa vegetal no es mejor a la animal. En experimentos, los investigadores descubrieron que cuando se inyectó aceite de soja intravenosa en voluntarios sanos, sus células blancas dejaron de trabajar correctamente. El mismo experimento realizado in vitro mostró los mismos resultados. (Ref. 17 y 18)

Del mismo modo, los ácidos grasos omega 3 que se encuentran en el aceite de pescado, vegetales verdes, soja, semillas de lino y aceite de canola, también tiene un efecto negativo sobre la inmunidad cuando se ingiere en exceso (Ref. 19-21) La conclusión final es que, cuando se trata de grasas, lo más seguro es reducir su consumo al mínimo posible.

No debería sorprender a nadie que los vegetarianos tengan un sistema inmune más robusto y eficiente que las personas que comen carne. Los estudios de las células blancas de la sangre de vegetarianos han mostrado más del doble de capacidad en destruir células cancerosas que las de sus pares que comen carne. (Ref. 22) El efecto reforzador de la inmunidad de las dietas vegetarianas se debe en parte al contenido en vitaminas, el reducido nivel de grasa y algunas otras contribuciones como por ejemplo la menor exposición a sustancias químicas tóxicas que se encuentran en las proteínas de origen animal.

Referencias:
11. Watson RR, Prabhala RH, Plezia PM, Alberts DS. Effect of beta-carotene on lymphocyte subpopulations in elderly humans: evidence for a dose-response relationship. Am J Clin Nutr 1991;53:90-4.
12. Makinodan T, Lubinski J, Fong TC. Cellular, biochemical, and molecular basis of T-cell senescence. Arch Pathol Lab Med 1987;111:910-4.
13. Beisel WR. Single nutrients and immunity. Am J Clin Nutr 1982;35:Feb(suppl):417-68.
14. Watson RR. Immunological enhancement by fat-soluble vitamins, minerals, and trace metals: a factor in cancer prevention. Cancer Detection and Prevention 1986;9:67-77.
15. Chandra S, Chandra RK. Nutrition, immune response, and outcome. Progress in Food and Nutrition Science 1986;10:1-65.
16. Barone J, Hebert JR, Reddy MM. Dietary fat and natural-killer cell activity. Am J Clin Nutr 1989;50:861-7.
17. Nordenstrom J, Jarstrand C, Wiernik A. Decreased chemotactic and random migration of leukocytes during intralipid infusion. Am J Clin Nutr 1979;32:2416-22.
18. Hawley HP, Gordon GB. The effects of long chain free fatty acids on human neutrophil function and structure. Lab Invest 1976;34:216-22.
19. Endres S, Ghorbani R, Kelley VE, et al. The effect of dietary supplementation with n-3 polyunsaturated fatty acids on the synthesis of interleukin-1 and tumor necrosis factor by mononuclear cells. N Engl J Med 1989;320:265-71.
20. Kelley DS, Branch LB, Love JE, Taylor PC, Rivera YM, Iacono JM. Dietary alpha-linoleic acid and immunocompetence in humans. Am J Clin Nutr 1991;53:40-6.
21. von Schacky C, Fischer S, Weber PC. Long-term effect of dietary marine omega-3 fatty acids upon plasma and cellular lipids, platelet function, and eicosanoid formation in humans. J Clin Invest 1985;76:1626-31.
22. Malter M, Schriever G, Eilber U. Natural killer cells, vitamins, and other brood components of vegetarian and omnivorous men. Nutr Cancer 1 989;12:271-8.

Reforzando las defensas: alimentos protectores

Este artículo es el primero de una serie que compartiremos en sucesivas entregas. La fuente es “The Cancer Project” (www.cancerproject.org), publicación científica  de difusión en la lucha por la prevención y sobrevida al cáncer y en favor de una alimentación saludable.

Fortaleciendo las defensas contra el cáncer y otras enfermedades

Algunos cambios en la dieta tienen efectos preventivos sobre muchos tipos de cáncer. Aumentando la ingesta de vegetales ricos en vitaminas, por ejemplo, fortalece el sistema inmune y ayuda a eliminar células cancerosas. Demos un vistazo a los pasos que podemos dar para fortalecer nuestras defensas. Luego consideraremos modificaciones en nuestra dieta que tienen un impacto directo sobre ciertos tipos específicos de cáncer.

Las Defensas Antioxidantes

El oxigeno es esencial para la vida. Pero, cuando el oxigeno ingresa al organismo algunas de las moléculas oxigenadas se vuelven muy inestables. Estas moléculas inestables, llamadas radical libres, pueden atacar a las células y ocasionar daños en el material genético (ADN) contenido en el núcleo de las células. Un ADN dañado es el primer paso hacia el desarrollo del cáncer.

Afortunadamente, los alimentos que comemos pueden ayudarnos a proteger nuestros cuerpos. Los antioxidantes, incluyendo la vitamina C, vitamina E, beta-caroteno, selenio y otros, pueden neutralizar los efectos dañinos del oxígeno. Estos poderosos químicos naturales llegan a nosotros en los vegetales, las frutas, los granos integrales y las legumbres (ver la tabla). Las personas que incluyen frutas y vegetales en sus dietas a diario tienen menores probabilidades de contraer ciertos tipos de cáncer.

Los fumadores han provisto una dramática demostración del poder de los vegetales y las frutas. Un fumador de sexo masculino, de 55 años, cuya dieta es baja en vitamina C tiene una probabilidad de 1 en 4 de contraer cáncer de pulmón en los siguientes 25 años de su vida. Pero si este mismo fumador tiene una alta ingesta de vitamina C, ya sea a través de la alimentación o por medio de suplementos vitamínicos, el riesgo de enfermar de cáncer se reduce al 7 % (Ref.7) El efecto de los antioxidantes ha sido visto aún en los niños. Cuando se estudiaron niños con tumores cerebrales, se encontró que sus madres habían consumido menos vitamina C durante el embarazo que los niveles encontrados en madres de niños sanos. (Ref.8)

Antioxidantes en Alimentos (en mg)

Fuente

Vit C

B-
caroteno

Vit E

Manzana (1 mediana)

8

0.04

0.44

Brócoli

116

1.30

1.32

Arroz Integral

0

0.00

4.00

Repollitos de Bruselas

96

0.67

1.33

Zanahoria (1 mediana)

7

12.00

0.28

Coliflor

54

0.01

0.05

  Garbanzos

2

0.02

0.57

Choclo/maíz

10

0.22

0.15

Uvas (rosadas, ½ taza)

47

0.19

0.31

Porotos blancos

2

0.00

4.10

Naranjas (1 mediana)

75

0.16

0.31

Jugo de naranja

124

0.30

0.22

Ananás

24

0.02

0.16

Porotos de soja

3

0.01

3.35

Espinaca fresca

16

2.30

0.57

Frutillas

84

0.02

0.23

Batatas (1mediana, con cascara)

28

15.00

0.32

Porción: 1 taza equivalente a 225 g a menos que se indique otra cosaFuentes: Pennington JAT. Bowes and Church’s Food Values of Portions Commonly Used. New York, Lippincot, 1998. Messina M, Messina V. The Dietitian’s Guide to Vegetarian Diets. Gaithersburg (Md.), Aspen, 1996. USDA Nutrient Database for Standard Reference, Release 12, last updated April 7, 1999.

Los daños en el ADN ocasionalmente pueden ocurrir aún cuando la dieta es rica en frutas y verduras, es por ello que el cuerpo cuenta con mecanismos de reparación. Reparar el ADN dañado requiere de una vitamina del complejo B llamada Acido Fólico, que se encuentra en los vegetales de hojas verdes oscuro, frutas, arvejas y porotos. La Ingesta Diaria Recomendada (IDR) de ácido fólico para una mujer adulta es de 200 microgramos por día, este requerimiento aumenta a 400 microgramos por día para mujeres embarazadas. La IDR un hombre adulto es de 180 microgramos por día. Como lo demuestra la siguiente tabla, las legumbres y los vegetales son una fuente importante de esta vitamina.

Acido Folico en alimentos (microgramos en 1 taza de vegetal cocido)

Espárragos

262

Poroto alubia

229

Porotos rojos cocidos

61

Lentejas

358

Porotos negros

256

Porotos Lima

156

Porotos caupí (poroto de ojito negro)

254

Porotos blancos

255

Brócoli

78

Porotos Pinto

294

Repollitos de Bruselas

94

Porotos de Soja

93

Garbanzos

282

Espinaca

262

Porotos pallares (poroto blanco grande)

181

Fuente: Pennington JAT. Bowes and Church’s Food Values of Portions Commonly Used. New York, Lippincott, 1998.

Todos estamos expuestos a químicos cancerígenos, ya sea que nos guste o no. Algunas personas son fumadores, por lo que dejar de fumar es un paso vital que deben tomar. Pero todos estamos expuestos a químicos en el aire, el agua, los alimentos y los productos que usamos en el hogar, sin mencionar los cancerígenos que se producen dentro de nuestro cuerpo como parte de los procesos metabólicos. Mientras tratamos de minimizar nuestra exposición a las sustancias cancerígenas también podemos reforzar nuestras defensas contra estos ataques incluyendo generosas cantidades de vegetales y frutas en nuestra dieta. Una dieta basada en plantas rica en vegetales, frutas, legumbres y cereales integrales está asociada a una disminución en el riesgo de contraer cáncer. (Ref. 10)

1. American Cancer Society. Cancer Facts and Figures—1997. Atlanta, GA: 1999.
2. Minamoto T, Mai M, Ronai Z. Environmental factors as regulators and effectors of multistep carcinogenesis. Carcinogenesis 1999;20(4):519-27.
3. Skog KI, Johansson MAE, Jagerstad MI. Carcinogenic heterocyclic amines in model systems and cooked foods: a review on formation, occurrence, and intake. Food and Chem Toxicol 1998;36:879-96.
4. Cummings JH, Bingham SA. Diet and the prevention of cancer. BMJ 1998;317:1636-40.
5. National Cancer Institute. Cancer Rates and Risks. Washington, DC: 1985.
6. Doll R, Peto R. The causes of cancer: quantitative estimates of avoidable risks of cancer in the United States today. J Natl Canc Inst 1981;66:1191-308.
7. Kromhout D. Essential micronutrients in relation to carcinogenesis. Am J Clin Nutr 1987;45:1361-7.
8. Block F. Epidemiologic evidence regarding vitamin C and cancer. Am J Clin Nutr 1991;54:1310S-4S.
9. Food and Nutrition Board. Recommended Dietary Allowances, 10th ed. Washington, DC: 1989.
10. Munoz de Chavez M, Chavez A. Diet that prevents cancer: recommendations from the American Institute for Cancer Research. Int J Cancer Suppl 1998;11:85-9.

Sin Tabaco estás mejor

Desde el lunes 14 al viernes 18 de Mayo de 2012, a las19:30 horas,se llevará a cabo el Curso Gratuito para Dejar de Fumar

Consta de 5 jornadas terapéuticas de aproximadamente una hora y media de duración cada una.

Estarán a cargo profesionales de las siguientes áreas: Medicina Clínica, Psicología, Odontología, Nutrición y Educación Física.

Es una oportunidad única para la mejor decisión que alguien puede tomar: dejar de fumar.

Solicite más información por este medio o via mail a brigadaverdecastelar@gmail.com o al teléfono 4624 4032

Si dejás de fumar  hoy…

Mañana, vas a tener menos riesgos de sufrir un ataque al corazón.

Pasado mañana, vas a comenzar a sentir mejor los olores y los sabores.

En un mes aumentará tu capacidad física.

En una año, tendrás un 50% menos de chances de sufrir un infarto.

Si te decidís a dejar de fumar, ¡nosotros te ayudamos!

 

Vuelven los Cursos de Cocina Saludable

Pasó el temporal y dejó su huella en los daños que ocasionó en la zona oeste.

Perdimos ventanas y el susto fue grande, pero estamos felices de volver a abrir nuestras puertas y reanudar los Cursos de Cocina Saludable.

 ¿Cuándo?  El martes 8 de mayo, a las 19.30 hs.

¿Donde? Av. Sarmiento 2635, Castelar

Si todavía no participaste ¡esta es tu oportunidad!

A todos nuestros amigos que ya nos conocen, los esperamos para un nuevo encuentro.

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