El artículo de hoy está dedicado a un grupo de alimentos que cuidan nuestra salud: la familia de vegetales conocidos como “Crucíferas”. Repollo, brócoli, coliflor, hakusai, col de Brucelas, y otros vegetales mas o menos conocidos conforman esta familia ilustre.

Todos comparten una característica notable: contienen sustancias llamadas ISOTIOCIANATOS. No es el nombre lo que es importante recordar sino lo que estos compuestos pueden hacer por nosotros: nada más y nada menos que protegernos del cáncer.

Constantemente nos vemos expuestos a sustancias cancerígenas, compuestos químicos que causan esta enfermedad.

Los Isotiocianatos combaten las sustancias cancerígenas de distintas maneras: impidiendo que se formen dentro de nuestro sistema digestivo, contrarrestando compuestos que ya están activos y pueden causar daño celular y acelerando la eliminación de sustancias perjudiciales. Ref.1

No solo son aliados en la prevención de muchas enfermedades, entre ellas el cáncer, por ser ricos en fibras y nutrientes sino que también son efectivos en combatir el cáncer de pulmón y de esófago. Ref. 2

Varios estudios muestran que el riesgo de otros tipos de cáncer gastrointestinal y respiratorio también se reducen por el consumo de vegetales de la familia del repollo y coles. Ref. 5

Fuentes alimenticias

La gran familia de los repollos incluye, además de los ya mencionados, vegetales como bok choy, pak choy, nabo y berro. Todos ellos son fuentes excelentes para obtener Isotiocianatos. Ref. 1,2,5

Muchos se privan de estos vegetales por el olor que despiden durante la cocción pero aplicando algunos sencillos consejos podremos disfrutar de estos alimentos tan valiosos y nutritivos.

  • Consumirlos crudos: no solo el repollo  y hakusai pueden usarse en ensaladas, la coliflor y el brocoli pueden consumirse crudos. Solo hace falta rallarlos e incluirlos en una ensalada. Tienen un sabor suave y una textura crocante.

  • Al momento de hervir las coles, primero llevar el agua a ebullición y recién allí sumergir los vegetales. Cocinarlos solo por breves minutos.

Formas de incluir más crucíferas en la dieta

  • Agregar brócoli, coliflor o cualquier otra crucífera en salteados al wok, sopas, estofados y salsas.

  • A la hora de “picar algo”, tener a mano coliflor o brócoli crudos como snack

  • Refuerce el potencial anti-cáncer de sus ensaladas agregando berro, repollo o hakusai.

  • Utilizar rábanos y nabos en lugar de papas: pueden cocinarse de la misma manera y ser utilizados en puré, hervidos o al horno.

  • Incluir ensalada de crucíferas dentro de sus sándwiches en lugar de la tradicional hoja de lechuga.

Artículo traducido y adaptado, fuente “The Cancer Project” – http://www.cancerproject.org – Referencias
1. Drewnowski A, Gomez-Carneros C. Bitter taste, phytonutrients, and the consumer. Am J Clin Nutr 2000;72:1424-35.
2. Cinciripini PM, Hecht SS, Henningfield JE, Manley MW, Kramer BS. Tobacco addiction: implications for treatment and cancer prevention. J Natl Cancer Inst 1997;89:1852-67.
3. London SJ, Yuan J-M, Chung F-L, et al. Isothiocyanates, glutathione S-transferase M1 and T1 polymorphisms, and lung cancer risk: a prospective study of men in Shanghai, China. Lancet 2000;356(9231):724-9.
4. Hecht SS. Inhibition of carcinogenesis by isothiocyanates. Drug Metab Rev 2000;32:395-411.
5. Edens NK. Representative components of functional food science. Nutr Today; July 1999. Retrieved on May 24, 2001 from database,

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