Navidad ¿celebrando el nacimiento de Jesús o algo más?

Terminando el año llegan las fiestas, momentos de grandes contrastes.Para algunos, la ocasión de celebrar con la familia y los amigos, de dar y recibir regalos, comprar, gastar, comer y beber. 
Para otros, la ausencia de los amados clava su aguijón de tristeza, y en muchos hogares las carencias materiales se hacen aún más evidentes y dolorosas. 

¿Celebración espiritual o material?

El sentido profundo y real de la celebración queda oculto bajo una avalancha de intereses comerciales, tradiciones y mandatos sociales que nadie entiende pero que parecen imposibles de evitar.

Nacimiento de Jesús¿Cuál es el motivo de la celebración? ¿Es bueno y necesario celebrar la Navidad? ¿Cuál es la posición más equilibrada a adoptar en estas fechas? Seguramente no existe una única respuesta para estas preguntas. 

Compartimos aquí algunos conceptos que esperamos sean útiles para que la Navidad sea una festividad espiritual, alegre y positiva para todos. Conociendo su origen y su significado real podremos decidir cómo deseamos pasar esta época del año tan especial.

25 de Diciembre ¿es la fecha del nacimiento de Jesús?

Ciertamente, es imposible que Jesús naciera a finales de diciembre: según Lucas 2: 8 los pastores estaban pernoctando al raso (En esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, turnándose para cuidar sus rebaños. Lucas 2:8), algo que no se hacía en invierno. Además las autoridades nunca habrían ordenado un censo en esa estación (Por aquellos días Augusto *César decretó que se levantara un censo en todo el imperio romano.Lucas 2: 1).

Shepherds at BethlehemPero, ante todo, la fecha del 25 de diciembre ya existía como festividad natalicia antes de la venida de Jesús. Correspondía en el calendario juliano al solsticio de invierno (no así en el actual, derivado de las reformas del papa Gregorio en el siglo XVI), de ahí que en él los romanos celebraran el día del nacimiento del Sol invicto, así como el nacimiento del dios solar de origen iranio Mitra. La creencia de que en ese día nació Cristo es uno más de los elementos del culto al Sol que inundaron el cristianismo de estos primeros siglos, y que se constató en fenómenos como la orientación de las basílicas hacia el este (lugar del nacimiento diario del Sol) o la representación de Cristo con símbolos solares en el primer arte cristiano. Entre estos elementos destaca el domingo, día del Sol, que muy pronto fue convertido en “día del Señor”.

Con el tiempo, los cristianos fueron adoptando celebraciones calcadas del calendario pagano romano y de tradiciones ancestrales de los pueblos del ámbito del imperio, tanto germánicos como mediterráneos. Las protestas de numerosos eclesiásticos no consiguieron frenar esta corriente de supersticiones y rituales que venían a contaminar la sencillez del culto cristiano. En el caso de la Navidad, aparte del día del nacimiento del Sol, la mayor influencia provino de las Saturnalia o fiestas en honor a Saturno que se celebraban entre el 17 y el 24 de diciembre, fechas en que se cerraban escuelas, negocios y juzgados para que la población pudiera consagrarse a celebraciones domésticas y públicas en las que abundaban la danza y el juego. Siendo que el día de año nuevo estaba cercano, las celebraciones “cristianas” de Navidad también asimilaron costumbres relacionadas con esta fiesta, como el intercambio de regalos y la decoración de los hogares con luces y vegetación.

La típica decoración navideña con vegetación verde procede también del paganismo: representaba la persistencia de la vida a través del ciclo cósmico-natural que acaba y comienza en el solsticio, pues a pesar de la muerte invernal, algunas especies siguen viviendo. En relación con ello está el árbol de Navidad, originariamente un árbol sagrado de tradición germánica; de hecho muchas culturas han adorado los árboles, o los han asociado a lo sagrado (Jer. 10: 2-5). La tradición católica también ha procedido a “cristianizar” este símbolo, reinterpretándolo como el madero de la cruz o como el árbol de la vida.

La Reforma protestante del siglo XVI supuso, en todos los órdenes sociales, una depuración de tradiciones ajenas al cristianismo, y llegó a afectar a la Navidad, tan cargada de simbología pagana. Incluso el gobernante puritano Cromwell la prohibió en Inglaterra durante el periodo 1642-1660, decretando que el 25 de diciembre fuera un día laboral, con multa o cárcel a quien le diera significado religioso. Lo mismo hicieron los puritanos de Nueva Inglaterra entre 1659 y 1681. Todavía hoy hay grupos cristianos que se niegan a celebrarla.

Qué deberíamos hacer los cristianos ¿celebrar o pasar por alto la fecha?

Algunos sabios consejos de la escritora cristiana Ellen White al respecto.

“En vista de que el 25 de diciembre se observa para conmemorar el nacimiento de Cristo, y en vista de que por el precepto y por el ejemplo se ha enseñado a los niños que es en verdad un día de alegría y regocijo, os resultará difícil pasar por alto esa fecha sin dedicarle cierta atención. Es posible valerse de ella con un buen propósito. […] En vez de ser ahogado y prohibido arbitrariamente, el deseo de divertirse debe ser controlado y dirigido por esfuerzos esmerados de parte de los padres. Su deseo de hacer regalos puede ser desviado por cauces puros y santos a fin de que beneficie a nuestros semejantes al suplir la tesorería con recursos para la grandiosa obra que Cristo vino a hacer en este mundo. […]

Arbol de Navidad“El árbol puede ser tan alto y sus ramas tan extensas como convenga a la ocasión, con tal que sus ramas estén cargadas con los frutos de oro y plata de vuestra beneficencia y los ofrezcáis a Dios como regalo de Navidad. Sean vuestros donativos santificados por la oración.

“Las fiestas de Navidad y Año Nuevo pueden y deben celebrarse en favor de los desamparados. Dios es glorificado cuando damos para ayudar a los que han de sustentar familias numerosas.

“No adopten los padres la conclusión de que un árbol de Navidad puesto en la iglesia para distraer a los alumnos de la escuela sabática es un pecado, porque es posible hacer de él una gran bendición. Dirigid la atención de esos alumnos hacia fines benévolos. […]

“Los más ricos también debieran manifestar interés y dar regalos y ofrendas proporcionales a los recursos que Dios les confió. ¡Ojalá que en los libros del cielo se hagan acerca de la Navidad anotaciones cual nunca se las vio, por causa de los donativos que se ofrezcan para sostener la obra de Dios y el fortalecimiento de su reino!” (El hogar cristiano, pags. 439, 440).

Te invitamos a reflexionar en el real significado de esta fecha tan especial: el nacimiento de nuestro Salvador y Redentor Jesús. Para que este momento del año tenga un impacto positivo en tu vida y en la de tus amados, te invitamos a seguir leyendo los artículos que estaremos compartiendo durante este mes.

Referencias: párrafos del artículo de Jonás Berea en la revista http://spectrummagazine.org/node/2839 – Los textos Bíblicos corresponden a la versión NVI.