Llega la Navidad, llegan las Fiestas de Fin de Año.

Es casi imposible ignorar la temporada festiva: las decoraciones, los medios de comunicación y los comerciantes nos recuerdan que estamos en una temporada especial.

Lo que se supone deberían ser momentos de alegría, amor y paz pueden transformarse en una temporada llena de ajetreo, gastos fuera de control y disgustos. La lista podría continuar hasta hacerse muy larga y desdichada.

Pero, cuál es el verdadero significado de la Navidad? por qué la celebramos, cristianos y hasta aquellos que se consideran “no creyentes”? Para la mayoría puede que el verdadero significado de la celebración se haya desdibujado por completo.

Es importante recordar el evento y  a su Protagonista. Nada tiene que ver el anciano vestido de rojo, los regalos y las comidas especiales. Celebramos el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios, nuestro Salvador y Redentor.

No se sabe a ciencia cierta cuándo fue su nacimiento. La elección del 25 de Diciembre obedece más a la tradición que a la realidad. Cualquiera que haya sido el día elegido por Dios para enviarnos el regalo de su Hijo, lo más importante es aceptar ese regalo: la posibilidad de la salvación.”Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16

Jesús vino a vivir como uno de nosotros, con nuestras limitaciones y debilidades. Vino a mostrarnos el camino, a dejarnos un ejemplo de conducta y a ofrecer su Vida a cambio de la nuestra. La sagrada Biblia dice “Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23” 

El pecado nos hizo merecedores de la muerte eterna pero la vida, muerte y resurrección de Jesús ponen en nuestras manos el mayor regalo que se pueda imaginar: la posibilidad de la vida eterna.

Jesús vino una vez a la Tierra, hace más de 2000 años, como un niño frágil e indefenso. Así como se cumplieron las promesas bíblicas que anunciaban su nacimiento, se cumplirán también las profecías que anuncian que pronto volverá a buscarnos.  “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, Apocalípsis 1:7″

Que esta Navidad nos inspire a pensar en el Gran Regalo recibido, en la Dádiva de Dios, que es Jesús. Busquemos su compañía y hagamos de El una prioridad en nuestra vida todos los días del año.

Sin importar si en nuestro hogar hay pobreza o abundancia, si tenemos una gran familia y muchos amigos o si las fiestas nos encuentran en soledad,  todos podemos tener Paz, Amor y Felicidad si abrimos nuestro corazón y recibimos el regalo de Dios, que es su promesa de llevarnos a vivir con El para siempre.

” El que da testimonio de estas cosas dice:Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús”. Apocalípsis 22:20

 

 

 

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