Que comen tus hijos (comic)

 Como sociedad estamos enfrentando un problema de creciente gravedad: la obesidad infantil. Cada vez a edades más temprana se presenta este problema, de consecuencias devastadoras en la calidad de vida de los niños de hoy los adultos de mañana.

“La obesidad es un problema de salud pública cada vez más importante. Las más de las veces, consecuencia de un desequilibrio entre la ingesta alimentaria y el gasto calórico a consecuencia de una baja actividad física. Además de los problemas tanto orgánicos como psicológicos que causa la obesidad en sí misma, ésta aumenta el riesgo de sufrir hipertensión arterial, síndromes de hipoventilación y apnea obstructiva del sueño, enfermedad hepática por infiltración grasa del hígado, colelitiasis, osteoartrosis, epifisiolistesis, seudotumor cerebri, dislipidemia y, particularmente,diabetes mellitus tipo 2. Además, la obesidad en las etapas tempranas de la vida tiene un efecto de arrastre a la obesidad en el adulto.” (Ver referencias al pie)

Una enfermedad evitable generada por el estilo de vida

“El 10% de los niños del mundo en edad escolar tienen un exceso de grasa corporal con un riesgo aumentado de desarrollar enfermedades crónicas. Un cuarto de estos niños tienen obesidad y algunos tienen múltiples factores de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca y otras co-morbilidades antes o durante la adultez temprana.” (Ver referencias la pie)

Origen del problema

A nivel familiar: estilos de alimentación del niño muy permisivos o controladores; estilos de alimentación no saludables, con alto consumo de bebidas edulcoradas y alimentos con alto contenido de grasas, y bajo
consumo de frutas y verduras; estilo de vida sedentaria con excesivo tiempo ante la TV y la PC a expensas de actividades deportivas, etc.
A nivel comunitario: alimentación escolar inapropiada en los comedores escolares o en los kioscos escolares; falta de actividad física suficiente; ausencia de educación alimentaria en las escuelas, abundante disponibilidad de alimentos para comer al paso; falta de facilidades para desarrollar actividades deportivas.

La solución está al alcance de la mano, en el núcleo de la familia

No es recomendable poner a los niños “a dieta” como se procedería con un adulto. Las medidas deben encararse desde la raíz misma del estilo de vida, con el compromiso de los adultos responsables del niño obeso y como núcleo familiar. El niño obeso es el síntoma de una familia que necesita, con urgencia, replantear y modificar su estilo de vida.

“Instruye al niño en el camino en el que debe andar, pero asegúrate de andar tú mismo en ese camino” Charles Spurgeon

El médico ayudará a los padres a implementar en el medio familiar las siguientes propuestas:

1.Limitar el tiempo ante la televisión a 2 horas diarias. Los niños que miran más de 5 horas por día de televisión, presentan un riesgo de desarrollar sobrepeso 8,3 veces mayor que aquellos que sólo miran 2 horas por día o menos. Registrar por un tiempo (por ejemplo, anotar en un cuaderno) el total de horas frente a pantallas (televisión, computadoras, videos, teléfonos, etc.). (Será una base para hacer una evaluación y conversar sobre el tema con el equipo de salud y dentro de la familia.)
2.Desarrollar actividades que comprometan el cuerpo y eviten el sedentarismo (juegos predeportivos -Ej.: mancha, escondidas, elástico, soga, etc.-; tareas sencillas) e iniciar a los niños en la práctica deportiva.
3.Alentar actividades familiares de todo tipo (hacer caminatas o paseos en bicicleta, remontar barriletes, cocinar, ir a la feria o al mercado, etc.).
4.Alentar las comidas en familia y que sean caseras.
5.Observar qué comida se llevan los niños a la escuela.
6.Prestar atención a lo que ofrece el quiosco de la escuela (educar para la salud) y, de ser posible, incidir sobre esa oferta (por ejemplo, pedir que se incluyan frutas bien lavadas).
7.Registrar la comida que los niños consumen al regresar de la escuela.
8.Instaurar horarios ordenados de comida desde los primeros años de vida.
9.Servir porciones adecuadas a cada edad y esperar a que el niño pida para repetir. Nunca forzar al niño a terminar el plato de comida y no utilizar la comida como premio o castigo.
10.Realizar esporádicamente las compras con los niños, educándolos para comprar selectivamente.
11.Educar a los niños para que hagan las comidas sentados y sin la televisión prendida (teniendo presente que en eso, como en todo, se educa con el ejemplo).
12.Desalentar las comidas fuera de casa.”(Ver referencias al pie)

Son siempre vigentes los consejos de la Biblia que Dios dejó para nuestro bienestar: “Instruye al niño en su camino, y aunque fuere viejo no se apartará de el” Proverbios 22: 6
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Referencias: Sobrepeso y Obesidad en Niños y Adolescentes. Ministerio de Salud de la República Argentina Obesidad_Infantil_Doc_Ministerio_Salud  <– Descargue aquí el documento.

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