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Iglesia Adventista de Castelar

Noticias de la Comunidad Adventista de Castelar, Buenos Aires

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Navidad

Feliz Navidad!

Navidad es Jesus-texto

Llega la Navidad y un nuevo año está por comenzar. Son momentos de grandes contrastes: alegría, festejos, tristeza, expectativa, nerviosismo, disfrute, viajes, reuniones… es difícil no caer presa de la carrera alocada de las fiestas.

Es también un buen momento para hacer una pausa y reflexionar. Mirando hacia atrás podemos encontrar mucho por lo cual sentir gratitud al Dador de todo: Dios. Independientemente de las creencias, te invitamos buscar un momento de quietud para meditar en el rumbo que ha tomado tu vida, en tus planes, en tus amados y todo lo verdaderamente importante.

Navidad es sinónimo de Regalos: Dios nos regaló a su Hijo Jesús para darnos la oportunidad de re-conectarnos con El y de aprender qué significa ser humano. Buscá su historia en los Evangelios y maravillate con sus enseñanzas. Navidad es también un momento de esperanza, porque Jesús prometió volver y lo hará pronto.

Que resuene en nuestro corazón el canto de los pastores de Belén
“Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres” (Luc. 2: 14)

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La buena Dádiva de Navidad

Llega la Navidad, llegan las Fiestas de Fin de Año.

Es casi imposible ignorar la temporada festiva: las decoraciones, los medios de comunicación y los comerciantes nos recuerdan que estamos en una temporada especial.

Lo que se supone deberían ser momentos de alegría, amor y paz pueden transformarse en una temporada llena de ajetreo, gastos fuera de control y disgustos. La lista podría continuar hasta hacerse muy larga y desdichada.

Pero, cuál es el verdadero significado de la Navidad? por qué la celebramos, cristianos y hasta aquellos que se consideran “no creyentes”? Para la mayoría puede que el verdadero significado de la celebración se haya desdibujado por completo.

Es importante recordar el evento y  a su Protagonista. Nada tiene que ver el anciano vestido de rojo, los regalos y las comidas especiales. Celebramos el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios, nuestro Salvador y Redentor.

No se sabe a ciencia cierta cuándo fue su nacimiento. La elección del 25 de Diciembre obedece más a la tradición que a la realidad. Cualquiera que haya sido el día elegido por Dios para enviarnos el regalo de su Hijo, lo más importante es aceptar ese regalo: la posibilidad de la salvación.”Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16

Jesús vino a vivir como uno de nosotros, con nuestras limitaciones y debilidades. Vino a mostrarnos el camino, a dejarnos un ejemplo de conducta y a ofrecer su Vida a cambio de la nuestra. La sagrada Biblia dice “Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23” 

El pecado nos hizo merecedores de la muerte eterna pero la vida, muerte y resurrección de Jesús ponen en nuestras manos el mayor regalo que se pueda imaginar: la posibilidad de la vida eterna.

Jesús vino una vez a la Tierra, hace más de 2000 años, como un niño frágil e indefenso. Así como se cumplieron las promesas bíblicas que anunciaban su nacimiento, se cumplirán también las profecías que anuncian que pronto volverá a buscarnos.  “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, Apocalípsis 1:7″

Que esta Navidad nos inspire a pensar en el Gran Regalo recibido, en la Dádiva de Dios, que es Jesús. Busquemos su compañía y hagamos de El una prioridad en nuestra vida todos los días del año.

Sin importar si en nuestro hogar hay pobreza o abundancia, si tenemos una gran familia y muchos amigos o si las fiestas nos encuentran en soledad,  todos podemos tener Paz, Amor y Felicidad si abrimos nuestro corazón y recibimos el regalo de Dios, que es su promesa de llevarnos a vivir con El para siempre.

” El que da testimonio de estas cosas dice:Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús”. Apocalípsis 22:20

 

 

 

Un saludo especial de Navidad

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“Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios , y decían: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres “(Lucas 2:13,14)

Imagina una noche, allá en Belén, hacia el año 4 a.C

Sin cama, solo paja: no hay sol, solo sombras oscuras. No tienen mantas, solo harapos. El aire está lleno del olor al ganado que llena el establo. No se oyen cantos, solo las bestias rumiando. En lugar de un festín solo hay para comer un poco de pan, viandas de viajeros. Familia? nadie, solo extraños curiosos. Los regalos costosos brillan por su ausencia, solo hay un bebé recostado en la paja.
Así fue la primera Navidad. Pero en toda la historia del mundo, nunca hubo un regalo más precioso o caro que este. El trono que se yergue junto al Padre está vacío. “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Juan 3:16

nacimiento-de-jesus“Hagan de la Navidad una bendición para ustedes y para los demás. El nacimiento de Jesús fue celebrado por las huestes celestiales. Los ángeles de Dios, con la apariencia de una estrella, condujeron a los magos en su misión de buscar a Jesús. Vinieron con regalos y ofrendas valiosas de incienso y mirra, para rendir tributo al infante Rey predicho en la profecía. Los magos siguieron, con la seguridad y con gran gozo, a los brillantes mensajeros. (RJ 365.2)

Los ángeles aparecieron a los humildes pastores que en la noche cuidaban los rebaños en los campos de Belén. Primero les apareció un ángel vestido con la panoplia celestial, y fue tal la sorpresa y e terror de los pastores que sólo atinaron a contemplar con indescriptible asombro la maravillosa gloria del visitante celestial. El ángel del Señor vino y les dijo: “No temáis, porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Lucas 2:10,11

Entonces los oídos mortales escucharon la melodía del cielo, y el coro celeste regresó al cielo mientras concluía aquel himno memorable. la luz se extinguió y las sombras de la noche cayeron de nuevo sobre las colinas y las llanuras de Belén: pero quedó en los corazones de los pastores el cuadro más brillante que ojos mortales hayan visto alguna vez, y la bendita promesa y certeza del advenimiento del Salvador de los hombres a nuestro mundo, que llenó los corazones de alegría y gozo, mezclados con la fe y el maravilloso amor a Dios.” The Review and Herald, 9/12/1884. Ellen White

Navidad: ¿Cual es tu árbol?

escanear0004Nada mejor para proteger un bosque que vivir en un árbol. En Octubre de 1997, en el estado de California, Julia Butterfly Hill lo hizo, tenía 26  años. Se subió a una sequoia de 600 años de la que bajó  738 días después. El árbol, al que llamó Luna, fue su hogar, a 55 metros de altura, por casi dos años. El motivo de esta acción singular fue evitar que la compañía Pacific Lumber talara una bosque nativo poblado de árboles centenarios, y un irreemplazable ecosistema.  Es también la autora del libro El Legado de Luna (The Legacy of Luna) y co-autora de  Uno hace la Diferencia (One Makes the Difference)

Las imágenes de Julia y Luna dieron la vuelta al mundo, despertando la conciencia y atrayendo la atención de millones de persona un tema de vital importancia: el cuidado del medio ambiente.

Desde entonces la vida de Julia cambió para siempre. Se convirtió en una activista ambiental con un gran carisma y una energía que parecen no tener fin. Participa en distintas actividades para crear conciencia sobre el cuidado del medio ambiente y la protección de bosques y selvas.

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juliabh_luna¿Cual es tu árbol?

Esta pregunta resume la filosofía de vida de esta mujer asombrosa. ¿Qué te motiva? ¿Cuál es tu objetivo en la vida? ¿Cuál es tu pasión? Si hacemos una pausa y le damos a Dios la oportunidad de hablarnos a través de nuestra conciencia podremos descubrir esa meta que cambiará nuestra vida. Que nunca nos demos por vencidos, que nunca dejemos de escuchar esa Voz que invita a ser mejores personas.

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Pongamos manos a la obra para que esta  Navidad sea diferente, con más amor, más generosidad, más conciencia y más sensibilidad. 

El cuidado de la creación es también una manera  de honrar a Dios,  Creador y sustentador de la vida. 

Compartimos un mensaje de Julia, escrito especialmente para estas fiestas de fin de año:

Querid@ amig@,

Durante estas fiestas, si eres una persona que acostumbra tener un árbol de navidad, te pido por favor que seas amable y considerado como para comprar un árbol vivo, con raíces, para que una vez que pasen las fiestas puedas plantarlo. Es terriblemente destructivo y un real desperdicio el cortar un árbol para un período de tiempo tan corto.

Además, si tu costumbre es comprar regalos para estas fechas, por favor, te pido que por amabilidad y consideración decidas adquirir la menor cantidad de objetos nuevos posible. Si haces compras, que sean de origen local, envueltas en papel de diarios, revistas, etc… en lugar de asesinar árboles solamente para crear algo que de inmediato es tirado a la basura, generando aún más desperdicios y contaminación.

En lugar de correr de aquí para allá para ver cuántas más cosas puedes comprar, ¿podrías por favor ser tan amable de compartir más tiempo con tu familia y tus amigos, y donar algo de dinero que gastarías en comprar objetos que consumen recursos del planeta y del futuro para darlo a alguna organización que esté trabajando para hacer algo importante por el mundo o para alguien que está en gran necesidad?

Muchas gracias por tu consideración hacia el planeta y hacia TODOS los seres vivientes y las futuras generaciones. Cualquiera que sea la forma en que honras este momento del año y mientras transitamos hacia el año siguiente, te deseo que junto a los tuyos puedas tener felicidad, salud, amor, alegría y compasión para compartir con todos.

Con amor y bendiciones,

Julia 

Julia BH

Navidad: Una apuesta a la esperanza

¿Por qué fue necesario el nacimiento de Cristo?

nacimiento-de-jesusCon el nacimiento de Jesucristo, la encarnación del Hijo de Dios, comienza a concretarse el plan de Dios para rescatar al mundo perdido. Dice la Biblia: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). En el plan divino, el Hijo fue “destinado desde antes de la fundación del mundo” para salvar al hombre y abrirle una puerta de esperanza a la humanidad (1 Pedro 1:19, 20).Dice la Escritura que tan pronto como Adán y Eva pecaron, Dios les dio esperanza: Les prometió introducir una enemistad sobrenatural entre la serpiente y la mujer, entre su simiente y la de ella. En la misteriosa declaración de Génesis 3:15, la serpiente y su descendencia representa a Satanás y sus seguidores; la mujer y su simiente simboliza al pueblo de Dios y al Salvador del mundo. Esta declaración fue la primera afirmación de que la controversia entre el bien y el mal terminaría en la victoria del Hijo de Dios. Sin embargo, la lucha sería cruenta y dolorosa: “Esta [el Salvador] te herirá en la cabeza [a Satanás], y tú [Satanás] le herirás [al Salvador] en el calcañar” (Génesis 3:15). Nadie saldría incólume del conflicto.

Desde ese momento, la humanidad comenzó a esperar la venida del Prometido. Las profecías del Antiguo Testamento aseguraban que cuando llegara el Salvador prometido, el mundo tendría evidencias que confirmarían su identidad.

Predicciones acerca de un Salvador

Dios prometió que el Salvador —el Mesías, el Ungido— surgiría del linaje de Abrahán: “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra” (Génesis 22:18). El profeta Isaías predijo que el Salvador vendría como un Hijo varón y que sería tanto humano como divino: “Porque un Niño nos es nacido, Hijo nos es dado y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz” (Isaías 9:6). Este Redentor ascendería al trono de David y establecería un reino eterno de paz (Isaías 9:7). Belén recibiría al Prometido (Miqueas 5:2).

Confirmando la profecía de Isaías 7:14, el Nuevo Testamento describe su nacimiento sobrenatural: “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (S. Mateo 1:23).

Además, la Biblia profetiza que el Mesías sufriría el rechazo de la gente. Lo considerarían como “raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto… y no lo estimamos” (Isaías 53:2-4).

Uno de sus amigos lo traicionaría (Salmo 41:9) por treinta piezas de plata (Zacarías 11:12). Durante su juicio lo escupirían y lo azotarían (Isaías 50:6). Quienes lo ejecutasen echarían suertes por sus ropas (Salmo 22:18). Ninguno de sus huesos habría de ser quebrado (Salmo 34:20), pero su costado sería traspasado (Zacarías 12:10). No se resistiría, sino que “como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Isaías 53:7).

El Salvador identificado. Únicamente Jesucristo ha cumplido estas profecías. Las Escrituras trazan su genealogía hasta Abrahán, llamándolo el Hijo de Abrahán (S. Mateo 1:1), y Pablo afirma que la promesa hecha al patriarca Abrahán y a su simiente se cumplió en Cristo (Gálatas. 3:16). Muchas veces Cristo fue llamado“Hijo de David”, o Mesías (S. Mateo 21:9).

Un decreto romano condujo a sus padres a Belén, lugar predicho para el nacimiento del Mesías (S. Lucas 2:4-7). Jesús identificó su misión con la profecía de Isaías 61:1, 2: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros” (S. Lucas 4:17-21).

Hacia el final de los tres años y medio del ministerio de Jesús, Judas Iscariote —un discípulo— lo traicionó (S. Juan 13:18; 18:2) por treinta piezas de plata (S. Mateo 26:14, 15). En vez de resistirse, Cristo reprendió a sus discípulos por tratar de defenderlo (S. Juan 18:4-11). A pesar de ser inocente de cualquier crimen, menos de 24 horas después de que fuera arrestado, había sido escupido, azotado, juzgado, condenado a muerte y crucificado (S. Mateo 26:67; S. Juan 19:1-16; S. Lucas 23:14, 15). Los soldados echaron suertes sobre su ropa (S. Juan 19:23, 24). Durante su crucifixión, ninguno de sus huesos fue quebrado (S. Juan 19:32, 33, 36); y después que murió, los soldados atravesaron su costado con una lanza (S. Juan 19:34, 37).

La Biblia revela que Dios envió a su Hijo al mundo “cuando vino el cumplimiento del tiempo” (Gálatas 4:4).Cuando Cristo comenzó su ministerio, proclamó: “El tiempo se ha cumplido” (S. Marcos 1:15). La primera Navidad fue el cumplimiento del programa profético de Dios en la historia.

Y así como se cumplió el plan profético de Dios en la primera venida de Cristo, se cumplirá también en la segunda venida. En Apocalipsis 22:12, leemos: “Ciertamente vengo en breve”. Jesús volverá pronto para inaugurar su reino de gloria.

En estos días de Navidad recordamos el nacimiento del Hijo de Dios. Reavivemos entonces la esperanza de toda la humanidad: El hombre fue creado por Dios para un destino eterno. ¿Lo cree usted?

Citado de El Ojo Adventista 

Fuente: El Centinela / Diciembre 2010
Autor: Dr. Ricardo Bentancur, escritor, filosofo y teólogo uruguayo, actualmente editor asociado de EL CENTINELA. Doctor en Filosofía por la Universidad Nacional de Córdoba; licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional de Buenos Aires; licenciado en Teología por la Universidad Adventista del Plata y la Pontificia Universidad Católica de Buenos Aires. Ex redactor de la Asociación Casa Editora Sudamericana, Bs. As., Argentina y actual redactor de Pacific Press Publishing Association, en Idaho, Estados Unidos. Autor de dos libros y de numerosos artículos sobre teología, filosofía de la religión y fenomenología, publicados en revistas de difusión y especializadas de Europa y de las tres Américas.

Temas de Navidad

Navidad ¿celebrando el nacimiento de Jesús o algo más?

Terminando el año llegan las fiestas, momentos de grandes contrastes.Para algunos, la ocasión de celebrar con la familia y los amigos, de dar y recibir regalos, comprar, gastar, comer y beber. 
Para otros, la ausencia de los amados clava su aguijón de tristeza, y en muchos hogares las carencias materiales se hacen aún más evidentes y dolorosas. 

¿Celebración espiritual o material?

El sentido profundo y real de la celebración queda oculto bajo una avalancha de intereses comerciales, tradiciones y mandatos sociales que nadie entiende pero que parecen imposibles de evitar.

Nacimiento de Jesús¿Cuál es el motivo de la celebración? ¿Es bueno y necesario celebrar la Navidad? ¿Cuál es la posición más equilibrada a adoptar en estas fechas? Seguramente no existe una única respuesta para estas preguntas. 

Compartimos aquí algunos conceptos que esperamos sean útiles para que la Navidad sea una festividad espiritual, alegre y positiva para todos. Conociendo su origen y su significado real podremos decidir cómo deseamos pasar esta época del año tan especial.

25 de Diciembre ¿es la fecha del nacimiento de Jesús?

Ciertamente, es imposible que Jesús naciera a finales de diciembre: según Lucas 2: 8 los pastores estaban pernoctando al raso (En esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, turnándose para cuidar sus rebaños. Lucas 2:8), algo que no se hacía en invierno. Además las autoridades nunca habrían ordenado un censo en esa estación (Por aquellos días Augusto *César decretó que se levantara un censo en todo el imperio romano.Lucas 2: 1).

Shepherds at BethlehemPero, ante todo, la fecha del 25 de diciembre ya existía como festividad natalicia antes de la venida de Jesús. Correspondía en el calendario juliano al solsticio de invierno (no así en el actual, derivado de las reformas del papa Gregorio en el siglo XVI), de ahí que en él los romanos celebraran el día del nacimiento del Sol invicto, así como el nacimiento del dios solar de origen iranio Mitra. La creencia de que en ese día nació Cristo es uno más de los elementos del culto al Sol que inundaron el cristianismo de estos primeros siglos, y que se constató en fenómenos como la orientación de las basílicas hacia el este (lugar del nacimiento diario del Sol) o la representación de Cristo con símbolos solares en el primer arte cristiano. Entre estos elementos destaca el domingo, día del Sol, que muy pronto fue convertido en “día del Señor”.

Con el tiempo, los cristianos fueron adoptando celebraciones calcadas del calendario pagano romano y de tradiciones ancestrales de los pueblos del ámbito del imperio, tanto germánicos como mediterráneos. Las protestas de numerosos eclesiásticos no consiguieron frenar esta corriente de supersticiones y rituales que venían a contaminar la sencillez del culto cristiano. En el caso de la Navidad, aparte del día del nacimiento del Sol, la mayor influencia provino de las Saturnalia o fiestas en honor a Saturno que se celebraban entre el 17 y el 24 de diciembre, fechas en que se cerraban escuelas, negocios y juzgados para que la población pudiera consagrarse a celebraciones domésticas y públicas en las que abundaban la danza y el juego. Siendo que el día de año nuevo estaba cercano, las celebraciones “cristianas” de Navidad también asimilaron costumbres relacionadas con esta fiesta, como el intercambio de regalos y la decoración de los hogares con luces y vegetación.

La típica decoración navideña con vegetación verde procede también del paganismo: representaba la persistencia de la vida a través del ciclo cósmico-natural que acaba y comienza en el solsticio, pues a pesar de la muerte invernal, algunas especies siguen viviendo. En relación con ello está el árbol de Navidad, originariamente un árbol sagrado de tradición germánica; de hecho muchas culturas han adorado los árboles, o los han asociado a lo sagrado (Jer. 10: 2-5). La tradición católica también ha procedido a “cristianizar” este símbolo, reinterpretándolo como el madero de la cruz o como el árbol de la vida.

La Reforma protestante del siglo XVI supuso, en todos los órdenes sociales, una depuración de tradiciones ajenas al cristianismo, y llegó a afectar a la Navidad, tan cargada de simbología pagana. Incluso el gobernante puritano Cromwell la prohibió en Inglaterra durante el periodo 1642-1660, decretando que el 25 de diciembre fuera un día laboral, con multa o cárcel a quien le diera significado religioso. Lo mismo hicieron los puritanos de Nueva Inglaterra entre 1659 y 1681. Todavía hoy hay grupos cristianos que se niegan a celebrarla.

Qué deberíamos hacer los cristianos ¿celebrar o pasar por alto la fecha?

Algunos sabios consejos de la escritora cristiana Ellen White al respecto.

“En vista de que el 25 de diciembre se observa para conmemorar el nacimiento de Cristo, y en vista de que por el precepto y por el ejemplo se ha enseñado a los niños que es en verdad un día de alegría y regocijo, os resultará difícil pasar por alto esa fecha sin dedicarle cierta atención. Es posible valerse de ella con un buen propósito. […] En vez de ser ahogado y prohibido arbitrariamente, el deseo de divertirse debe ser controlado y dirigido por esfuerzos esmerados de parte de los padres. Su deseo de hacer regalos puede ser desviado por cauces puros y santos a fin de que beneficie a nuestros semejantes al suplir la tesorería con recursos para la grandiosa obra que Cristo vino a hacer en este mundo. […]

Arbol de Navidad“El árbol puede ser tan alto y sus ramas tan extensas como convenga a la ocasión, con tal que sus ramas estén cargadas con los frutos de oro y plata de vuestra beneficencia y los ofrezcáis a Dios como regalo de Navidad. Sean vuestros donativos santificados por la oración.

“Las fiestas de Navidad y Año Nuevo pueden y deben celebrarse en favor de los desamparados. Dios es glorificado cuando damos para ayudar a los que han de sustentar familias numerosas.

“No adopten los padres la conclusión de que un árbol de Navidad puesto en la iglesia para distraer a los alumnos de la escuela sabática es un pecado, porque es posible hacer de él una gran bendición. Dirigid la atención de esos alumnos hacia fines benévolos. […]

“Los más ricos también debieran manifestar interés y dar regalos y ofrendas proporcionales a los recursos que Dios les confió. ¡Ojalá que en los libros del cielo se hagan acerca de la Navidad anotaciones cual nunca se las vio, por causa de los donativos que se ofrezcan para sostener la obra de Dios y el fortalecimiento de su reino!” (El hogar cristiano, pags. 439, 440).

Te invitamos a reflexionar en el real significado de esta fecha tan especial: el nacimiento de nuestro Salvador y Redentor Jesús. Para que este momento del año tenga un impacto positivo en tu vida y en la de tus amados, te invitamos a seguir leyendo los artículos que estaremos compartiendo durante este mes.

Referencias: párrafos del artículo de Jonás Berea en la revista http://spectrummagazine.org/node/2839 – Los textos Bíblicos corresponden a la versión NVI.

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